Dudaste cuando te ofrecieron el papel. ¿Qué te hizo decir
que si?
Llamé a mi madre y ella me llamó hipócrita, porque cuando
hacía películas independientes y todo el mundo me preguntaba por qué no había
hecho películas de estudio, yo decía, “El
tamaño de la película no importa”.
Y ella me dijo, “He aquí una película que te gusta y estás pensando
en rechazarla por su tamaño”. Pensé, “No quiero perdérmelo por estar asustada.
Estando asustada, no quiero que eso impida hacer lo que hago”. Pero sabía que
en mi corazón, lo quería: se trató de superar los miedos.
¿Cómo te preparaste?
Corrí mucho, porque
eso es lo que ella hace… correr y escapar: luego combate mano a mano y yoga.
Entrenamos para ser capaces de hacer cualquier escena de riesgo de la película,
y las que no salieron, las hizo mi doble. Entrené mucho durante cuatro horas al
día. Intentar averiguar cómo se vería el cuerpo de Katniss hizo que tuviese un
peso enorme sobre mis hombros. Y fue
estresante porque no quería decepcionar a nadie; había mucha
presión para tener un cuerpo en que se va a basar toda una franquicia.
¿Pasaste tiempo con la autora Suzanne Collins?
La conocí en el set, y tuvimos muchas charlas cuando aún
estaba en Inglaterra. Cuando nos conocimos, le pregunté sobre cómo había tenido
la idea del libro. Dijo que estaba haciendo zapping en la televisión y cuando
vio un reality de televisión y la guerra de Irak, y de ahí consiguió el
concepto.
¿Cómo ha cambiado tu vida comparada hace un año?
No lo ha hecho realmente, estoy contenta de poder decirlo.
Tengo mi familia, mis amigos, mi perro… es un Yorkie, pero se lo han llevado
mis padres porque han perdido al suyo y porque me voy del país un tiempo. Pero
no he cambiado mi vida personal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario